Colon irritable o SIBO en Navidad: cómo llegar a las fiestas sin pasarlo mal
Si tienes colon irritable, SIBO o una digestión que se queja con facilidad, las fiestas pueden ser una mezcla complicada: comidas muy largas, platos que no has cocinado tú, horarios distintos y el compromiso de no querer ser “el raro de la mesa”.
Por Alicia Martínez y Felipe Falero, dietistas-nutricionistas colegiados ·
La buena noticia es que no hace falta pasar la Navidad a base de pollo a la plancha. La idea es saber qué es lo que más suele molestarte, elegir dónde poner el foco y llegar a las comidas grandes con un plan sencillo.
Por qué en Navidad los síntomas suelen ir a más
No suele ser un único alimento. En las comidas de fiesta se juntan varias cosas a la vez, y el intestino sensible responde a la suma:
- Volúmenes mucho mayores de lo habitual, en comidas que duran horas.
- Más grasa: salsas, embutidos, quesos, fritos y dulces.
- Más alcohol y más bebidas con gas.
- Horarios cambiados, cenas tarde y menos descanso.
- Estrés, viajes y comer fuera de casa, que también influyen en cómo se nota la digestión.
- Y alimentos con muchos FODMAP muy típicos de estas fechas.
Los FODMAP que más aparecen en una mesa de Navidad
Si ya conoces la dieta FODMAP, sabrás que el problema no es un alimento “malo” sino la cantidad y tu tolerancia. Estos son los que más suelen aparecer en diciembre:
- Ajo y cebolla, en salsas, rellenos, guisos y sofritos. Son de los que más se esconden porque no se ven en el plato.
- Pan, tostas y canapés de trigo, en cantidades que se van sumando a lo largo de la comida.
- Fruta desecada: dátiles, higos, orejones y ciruelas, en rellenos y en las bandejas del postre.
- Compotas y salsas de manzana o pera, muy habituales para acompañar asados.
- Turrones y mazapanes con mucha almendra: una porción pequeña suele tolerarse mejor que varias seguidas.
- Miel y algunos edulcorantes de los dulces “sin azúcar”, que a menudo llevan polialcoholes.
- Champiñones y setas en rellenos y guarniciones.
En cambio, muchos de los protagonistas de la Navidad no llevan FODMAP: el marisco, el pescado, las carnes asadas sin salsa, el huevo, el arroz, la patata o la mayoría de quesos curados. Con eso ya se puede construir un plato de fiesta perfectamente.
Cómo prepararte antes de la comida
1. No empieces una dieta de eliminación en diciembre
La fase de eliminación de la dieta FODMAP necesita unas semanas tranquilas, con comidas que controlas y tiempo para observar. Empezarla justo antes de Nochebuena suele acabar en frustración. Si llevas tiempo con síntomas, lo razonable es plantearla en enero, con acompañamiento, y en diciembre centrarte en lo que ya sabes que te sienta mal.
2. Si ya has hecho la reintroducción, úsala
Si sabes que el ajo te sienta fatal pero la lactosa la toleras bien, ése es tu mapa. No tienes que evitarlo todo: elige dónde gastar tu margen. Quizá prefieras tomar un poco de turrón y pasar del relleno con ciruelas.
3. Habla con quien cocina
Muchas veces basta con pedir que una parte del asado se haga sin la salsa o que la guarnición vaya aparte. Otra opción muy práctica es llevar tú un plato que sabes que te sienta bien y que puede compartir toda la mesa.
4. Reparte la comida del día
Llegar sin haber comido nada a una comida de cuatro horas es una receta segura para la hinchazón. Mejor un desayuno y una comida normales y ligeros, y llegar con hambre moderada.
Durante la comida
- Come despacio y mastica bien. Comer deprisa y hablando hace que entre más aire.
- Sírvete raciones pequeñas de lo que te apetezca probar en lugar de raciones grandes de pocas cosas que te pueden sentar peor.
- Modera las bebidas con gas: el cava de los brindis, los refrescos y la cerveza.
- Ve con calma con el alcohol, que en muchas personas empeora los síntomas digestivos.
- Si los entrantes son muy grasos, deja hueco para el plato principal en lugar de llenarte antes.
Si tienes SIBO o estás en tratamiento
Si estás tomando un tratamiento para el SIBO, o acabas de terminarlo, sigue las indicaciones de tu médico y de tu nutricionista también en estas fechas. Las pautas de alimentación durante y después del tratamiento son individuales y no conviene improvisarlas en una comida familiar.
Y después de la comida
Un paseo tranquilo después de comer suele ayudar a muchas personas con distensión. Al día siguiente, vuelve a tus comidas habituales en vez de pasar el día sin comer: el ayuno largo seguido de otra comida grande tampoco le sienta bien a un intestino sensible.
Si un día te sienta mal algo, no pasa nada. Lo útil es apuntarlo: qué comiste, cuánto y cómo te sentiste. Esa información vale mucho cuando después lo revisamos en consulta.
Cuándo consultar
Si tienes síntomas digestivos frecuentes y nunca te han estudiado, el primer paso es que te vea tu médico, sobre todo si aparecen pérdida de peso sin buscarla, sangre en las heces, fiebre, anemia o síntomas que te despiertan por la noche. La dieta llega después de descartar otras causas.
Si ya tienes el diagnóstico y quieres trabajar la alimentación, en consulta te acompañamos en la dieta FODMAP completa, eliminación y reintroducción, sin quedarte en una lista de prohibidos. Puedes ver cómo trabajamos la salud digestiva o reservar una primera consulta. Y para el resto de la mesa navideña, te puede servir cómo comer en Navidad sin pasarte.
En la consulta de RetiroSalud digestiva: cómo lo trabajamosLa consulta está en Clínica Gutenberg, Calle Gutenberg, 9 (Retiro).
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